En Arquillos dejamos el camino real de Granada para tomar el de Valencia. Esta localidad, producto de la Ilustración, fue proyectada sobre plano bajo la protección de la loma de los Donceles. Aunque durante la gestación de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena —promovida por Carlos III— estuvo destinada a llamarse Campomanes, conservó finalmente su topónimo actual, tomado de la cercana venta de los Arquillos, distante un kilómetro en dirección a Linares. De origen antiguo, 1 esta venta fue muy conocida por encontrarse en un importante nudo de comunicaciones donde confluían el camino de Valencia (que pisaba el viejo camino de Aníbal) y el de Granada, procedente de Vilches en dirección a Baeza y Úbeda.
Por la venta de los Arquillos pasaron viajeros ilustres como Cristóbal Colón, en su viaje de Barcelona a Sevilla para organizar su segundo viaje, santa Teresa de Jesús, en su trayecto de Beas de Segura a Sevilla, y otros tantos que desde el Medievo se aventuraron por estos lares, entre ellos nuestro fraile andariego. Asimismo, en Arquillos fue detenido el general Riego tras un escarceo en Jódar con los soldados franceses de los Cien Mil Hijos de San Luis.
Dejamos, pues, nuestro caminar hacia el sur para dirigirnos ahora en dirección este, buscando la sierra segureña. Aunque muchos caminos se han perdido o se han visto modificados por el olivar extensivo, desde esta puerta a El Condado es casi seguro que pisaremos numerosos tramos de aquella vía Heráclea o Augusta que unía Cádiz y Roma, y por donde el general cartaginés Aníbal inició su marcha hacia la conquista de su capital enemiga.
Nuestro destino inmediato será Las Navas de San Juan, por donde vivieron y pasaron íberos, romanos, cartagineses, árabes y castellanos. De antigua tradición taurina, Las Navas de San Juan celebra una de las romerías más importantes de Andalucía en honor de la Virgen de la Estrella, cuyo santuario se encuentra cercano a la localidad y será objeto de paso y visita en una de las variantes que proponemos.
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| Navas de San Juan. Ermita de Nuestra Señora de la Estrella |
Si contamos con tiempo suficiente, bien en esta jornada o bien en la visita que hagamos siguiendo la variante mencionada, es muy recomendable asomarnos al cercano mirador de los Calerines, distante un kilómetro del centro urbano y desde donde tendremos una increíble panorámica de todas las sierras que componen el sistema montañoso de la provincia de Jaén, así como de numerosas poblaciones.
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| Navas de San Juan. Parque y mirador de los Calerines invernal. |
Debo reconocer que, no hace mucho, era bastante escéptico sobre la posibilidad de recuperar el trazado de El Condado para este fin. Actualmente, con el trabajo cumplido, he de decir que he disfrutado mucho de este camino hasta Beas de Segura y El Calvario, tan cerca de casa, al tiempo que recordaba uno de mis aforismos preferidos de El coche de San Fernando: «A menudo buscamos la belleza, lo exótico y lo espectacular en lugares lejanos, ignorando lo que nos puede ofrecer nuestro medio más cercano».
Comenzamos la etapa en Arquillos, partiendo de cualquiera de los tres espacios más céntricos de la localidad: la plaza de la Purísima, la plaza de Carlos III o la plaza de la Torre del Reloj (wp-01). Caminaremos por la avenida de Linares o carretera del Condado hasta la salida del pueblo (wp-02), donde tomaremos a la izquierda el camino de los Llanos. 2
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| Arquillos. Plaza e Iglesia de la Purísima |
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| Arquillos. Plaza y torre del reloj |
Nada más iniciarlo nos topamos a nuestra izquierda con un cortijo, la finca Las Manillas, y una bifurcación (wp-03) en la que desecharemos el ramal de la derecha para continuar de frente. Avanzamos entre olivos durante un buen tramo hasta percibir que nos acercamos al cauce de un arroyo; una vez que alcanzamos el puente (wp-04), lo cruzamos y ascendemos para llegar de nuevo a los llanos que nos acompañarán durante casi todo el trayecto.
Nos encontramos después con lo que parece un cruce principal, donde interseccionamos con el camino que, desde la aldea de El Porrosillo, se dirige a nuestro destino: Navas de San Juan (wp-05). Lo tomamos hacia la derecha y, más adelante, pasaremos junto a un gran cortijo en uso y sus edificaciones anexas (wp-06). Continuamos la marcha y la panorámica se va abriendo para mostrarnos en el horizonte una esbelta chimenea de ladrillo; se trata de la antigua fábrica de aceite del cortijo Salido Bajo, al que llegaremos en poco tiempo. Antes debemos cruzarnos con el ramal que viene de la carretera y se dirige al mencionado cortijo, camino al que nos referimos al inicio (wp-07). Tras confluir con este, giramos a la izquierda y nos dirigimos, ahora sí, rumbo al cortijo que la chimenea delata. Se trata de una notable finca agrícola con un molino aceitero en desuso, parte de cuyas instalaciones se han rehabilitado como alojamiento de turismo rural (wp-08).
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| Cortijo Salido Bajo |
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| Cortijo Salido Bajo |
Seguimos el camino sin pérdida para alcanzar en poco tiempo la gran sorpresa de la jornada: el cortijo Salido alto (wp 09). Tendremos que rodear el edificio para percibir la importancia que este debió de tener cuando la vida y el trajín agrícola se realizaban por completo a pie de campo, tanto para obreros como para propietarios. La estructura y la planta del edificio resultan admirables para el recóndito lugar donde se encuentra, hoy casi olvidado entre olivares por donde apenas transita nadie. Su origen probable es una antigua alquería árabe reconvertida con el tiempo en cortijada señorial, bajo la posesión del duque de Santisteban. De su pasado noble hablan con claridad los dos escudos heráldicos existentes: uno en la fachada principal y otro a la entrada del molino.
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| Navas de San Juan. Cortijo Salido Alto. Fachada principal |
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| Navas de San Juan. Cortijo Salido Alto. Entrada al molino |
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| Navas de San Juan. Cortijo Salido Alto. Escudo nobiliario |
En este punto se nos presentan dos opciones para continuar: bien seguir el camino que traíamos, el cual continúa desde la parte trasera del edificio en dirección nordeste y en apenas un kilómetro alcanza el camino de la Sierra a Navas de San Juan (por donde llegaríamos directamente a nuestro destino); bien seguir por el sendero que desciende desde la fachada del cortijo hacia el arroyo Salido. Por las trazas, este último se nos antoja un viejo camino de herradura de esos por los que sentimos especial predilección, por lo que, sin duda, optamos por él. Es un verdadero placer encontrar estos viejos trazados que, aunque de breve recorrido, aportan un inmenso valor histórico y paisajístico a la ruta.
Descendemos por él hasta el vado del arroyo Salido (wp-10) y ascendemos otro tramo para salir de su cauce, donde deberemos estar muy atentos, ya que la senda parece difuminarse por momentos (wp-11). Veremos una balsa de agua para riego por detrás de la cual continúa el trayecto; una vez que recuperamos la senda, retomamos el camino de El Porrosillo a Navas de San Juan, que ahora avanza nítido. Una nueva bifurcación (wp-12) donde hace acto de presencia el asfalto nos anuncia la proximidad de la urbanización de El Molinico, señal inequívoca de que estamos cerca de nuestro destino. Continuamos por la pista asfaltada hasta confluir con el camino de la Sierra (wp-13), donde veremos las indicaciones de diferentes senderos locales. Tomamos el de la derecha en dirección sur hasta llegar a un amplio cruce que sirve de descansadero de ganado para las vías pecuarias que aquí confluyen, el cual cuenta con una oportuna fuente donde refrescar la cara y el ánimo (wp-14). 3
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| Navas de San Juan. Intersección con el camino de la sierra |
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| Navas de San Juan. Descansadero ganadero |
Tras descansar en este agradable paraje, continuaremos por la izquierda por el posible trazado del camino de Aníbal, que atravesaba todas las tierras de El Condado (a veces bajo el asfalto de la carretera actual y a veces conservado como vía pecuaria) antes de dirigirse a tierras manchegas por la famosa Venta Nueva. Caminaremos por él durante poco tiempo —aproximadamente un kilómetro y medio—, pues pronto deberemos dejarlo para encarar el núcleo urbano de Navas de San Juan (wp-15). Mientras la vía Augusta continúa de frente, nosotros nos desviaremos por la derecha a través de una empinada rampa; una entrada constante y exigente, común a casi todos los pueblos de El Condado que se asientan elevados sobre el camino principal. Al empezar a divisar las primeras edificaciones, podremos tomar un respiro junto a los abrevaderos excelentemente conservados (wp-16) que, como en tantos otros lugares, servían para el sesteo y refresco del ganado a las entradas y salidas de las poblaciones.
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| Navas de San Juan. Abrevadero |
Un último esfuerzo y alcanzamos la carretera; la cruzamos y continuamos en ascenso, callejeando ahora para dirigirnos a la plaza de la Iglesia, frente a la parroquia de San Juan Bautista, donde daremos por concluida esta magnífica etapa.
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| Navas de San Juan. Iglesia de San Juan Bautista |